Cerezas
¿Qué son las cerezas?
La historia de las cerezas americanas comenzó entre los siglos XVI y XVII, cuando los cerezos
fueron introducidos desde Europa al continente americano.
A partir del siglo XVIII, el cultivo comercial se desarrolló plenamente, especialmente en la
costa oeste de Estados Unidos, con un fuerte centro de producción en el estado de Washington.
Para el mercado japonés, las cerezas procedentes de California son las primeras en llegar al
inicio de la temporada.
En primer lugar se envían las variedades tempranas como Brooks, Tulare, Garnet y Chelan,
seguidas por la variedad emblemática Bing, que se convierte en el principal producto del
mercado.
La variedad Bing representa la mayor parte de las cerezas destinadas al consumo en fresco en
Estados Unidos y es una de las más populares.
Su pulpa presenta un intenso color rojo púrpura y su jugo es de un tono oscuro profundo, por lo
que también se la conoce como “cereza oscura.”
Con baja acidez y un dulzor pronunciado, ofrece una textura jugosa y un sabor rico y
concentrado.
Valor Nutricional y Beneficios para la Salud
Las cerezas americanas, apreciadas por su piel de color rojo intenso y su dulzor concentrado,
destacan no solo por su sabor sino también por sus beneficios nutricionales.
En especial, sobresalen los siguientes cuatro puntos:
1. Potasio para Combatir el Cansancio y la Hinchazón
Las cerezas americanas contienen aproximadamente 210 mg de potasio por cada 100 g.
El potasio ayuda a eliminar el exceso de sodio del organismo, contribuyendo a la prevención de
la hinchazón y al mantenimiento de una presión arterial estable.
2. Vitamina C para la Salud de la Piel y el Sistema Inmunológico
También aportan vitamina C, que ofrece efectos antioxidantes y ayuda a mantener la salud de la
piel y el sistema inmunológico.
3. Fibra Dietética para el Equilibrio Digestivo
Las cerezas americanas contienen una cantidad moderada de fibra dietética, que favorece el
tránsito intestinal y contribuye a un entorno digestivo saludable.
4. Ideales como Tentempié y Aporte Nutricional
Con aproximadamente 61 kcal por cada 100 g, son relativamente bajas en calorías y al mismo
tiempo satisfactorias.
Se pueden disfrutar solas o como complemento en postres, siendo una opción perfecta como “snack
reconfortante” cuando el cuerpo necesita energía.
Además de su atractivo visual, las cerezas americanas contienen una combinación equilibrada de nutrientes que ayudan a cuidar el cuerpo desde el interior.
Fuente: Tablas Estándar de Composición de Alimentos de Japón 2023 (Cerezas americanas,
crudas)
▶ Base de Datos de Composición de Alimentos – Ministerio de Educación de Japón (Cerezas
Americanas)
https://fooddb.mext.go.jp/details/details.pl?ITEM_NO=7_07097_7
Métodos de Conservación
Las cerezas americanas son frutas no climatéricas, lo que significa que no maduran después de la
cosecha.
Por ello, la frescura y la calidad en el momento de la recolección determinan directamente su
sabor final.
En consecuencia, una gestión rápida y un control adecuado de la temperatura son fundamentales
durante la distribución y la venta.
Puntos Clave para Mantener la Frescura
1. Conservación en Refrigeración
Después de la llegada, las cerezas deben almacenarse rápidamente a una temperatura aproximada de
5 °C.
Es importante vigilar la sequedad excesiva y la condensación dentro del área de
almacenamiento.
El uso de bolsas perforadas o envases con buena ventilación ayuda a mantener un equilibrio
adecuado entre humedad y circulación de aire, evitando el deterioro.
2. Evitar el Lavado Antes del Almacenamiento
Conservar las cerezas con humedad en la superficie puede causar daños en la piel y favorecer la
aparición de moho.
Se recomienda almacenarlas sin lavar y lavarlas únicamente justo antes de la venta o del
consumo.
3. Consideraciones para el Mantenimiento de la Calidad
Dado que las cerezas no maduran después de la cosecha, la calidad en el momento de la recepción
es la calidad final.
No es posible mejorarla mediante el almacenamiento, por lo que es esencial realizar una rotación
y venta rápidas.